ANTONIO RESINES

JURADO SECCIÓN OFICIAL LARGOMETRAJE

 

Actor español de cine y televisión, principalmente, con diversas actuaciones en el teatro. Fue presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (2015-2016) y ganador de un premio Goya a la mejor interpretación masculina protagonista.

Nacido el 7 de agosto de 1954 en Torrelavega (Cantabria, España), es hijo de José Ramón Fernández Quevedo, abogado, y de Amalia Resines Ruiz de Rebolledo, ama de casa, siendo el segundo de cinco hermanos (María Teresa, “Antonio”, Ramón, Javier y Luis). Se trasladó a Madrid donde estudió en el Colegio Marianista Santa María del Pilar los estudios desde infantil hasta Preuniversitario. Fue miembro del Movimiento Scout Católico y deportista destacado en rugby. Comenzó la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid en 1971, dejándola más tarde por la de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, donde tuvo como compañeros de clase a Carlos Boyero y Fernando Trueba. Juntos decidieron rodar una película que supuso el debut del segundo: Ópera prima.

Aprovechando su aspecto de hombre corriente, decidió ganarse la vida trabajando para el cine y la televisión, interpretando generalmente al marido o al ex de —casi siempre— Verónica Forqué y Carmen Maura, con fidelidad a algunos directores como Manuel Iborra o el ya mencionado Trueba. Películas como El baile del pato (1989), Cómo ser mujer y no morir en el intento (Ana Belén, 1991) o Todos los hombres sois iguales (1994) son sintomáticas al respecto. También interviene en thrillers como Todo por la pasta (Enrique Urbizu, 1991).

En 1991 ganó su primer Fotogramas de Plata gracias a Eva y Adán, agencia matrimonial. Poco después presentó el programa Objetivo indiscreto al lado de Anabel Alonso, con la que volvió a coincidir en Los ladrones van a la oficina, en la que encarnó a un tabernero mudo en cuya cantina se reunían los ladrones más veteranos de Madrid.

En 1997 rodó tres películas con las cuales su carrera experimentó un giro. En La buena estrella (Ricardo Franco) el actor se puso en la piel de un cuarentón castrado que acogía a una mujer tuerta (Maribel Verdú) y embarazada, con la que llegaba a casarse y que años más tarde daba cobijo también a su exnovio enfermo (Jordi Mollà). En Carreteras secundarias (Emilio Martínez Lázaro), basada en la novela de Ignacio Martínez de Pisón, era un viudo cuyo hijo (Fernando Ramallo) no lograba aceptarlo. En El tiempo de la felicidad se convirtió en un cincuentón cuyo matrimonio se deshace en un verano en el que sus hijos (María Adánez, Silvia Abascal, Pepón Nieto y Carlos Fuentes) alcanzaron su llegada a la madurez.

Al año siguiente Antonio Resines ganó el premio Goya a la mejor interpretación masculina protagonista. Participó en La niña de tus ojos (1998), donde interpretó a un director de cine. Finalizó el año con la grabación de la serie A las once en casa, en compañía de Carmen Maura, Ana Obregón, Liberto Rabal, Beatriz Rico, Mary Carmen Ramírez, Unax Ugalde, Jorge Sanz y Alejo Sauras.

En 2001 Enrique Urbizu le llamó para encabezar el reparto de La caja 507, en la que Resines se transformaba en un hombre cuya hija era asesinada. Por esa época tuvo lugar la filmación de Marujas asesinas, donde era un hombre machista inaguantable, y Dos tipos duros, junto a Jordi Vilches. En 2002 apareció en el videoclip de la canción ¡Qué barbaridad! del cantante madrileño Jaime Urrutia.

En 2003 participa en la película dirigida por su amigo Jesús Bonilla El oro de Moscú. Ese mismo año empezó a emitirse Los Serrano, serie de comedia en la que Diego Serrano, protagonista de la serie interpretado por Resines se llevaba las manos literalmente a la cabeza al no entender en este orden de factores a su mujer más culta que él, a sus hijos adolescentes y, en último término, a un mundo que le venía demasiado ancho. La serie se convirtió en una de las series más importante y más vistas de la historia de España, con datos de audiencia descomunales, siendo la serie más vista del 2004. La serie terminó en 2008.

En 2005 regresó al drama con Otros días vendrán, en la que interpretó a un viudo cuyo hijo (Nacho Aldeguer) se había suicidado; a un ser sucumbido por el naufragio que opta por salir a flote aún a costa de fingir desconocer una terrible realidad, compartiendo reparto con Cecilia Roth y Fernando Guillén. Poco después el actor se fracturó la pierna como consecuencia de un accidente de moto, que le impidió participar en Alatriste. No obstante, a finales de año, tuvo la oportunidad de trabajar en otra cinta de época: La dama boba.

En 2009 se produjo su regreso al cine con Celda 211, de Daniel Monzón, en la que dio vida a Utrilla, un policía de la prisión donde se desencadena un motín en el sector de los FIES, y que le valió su tercera nominación a los premios Goya.

En 2010 debutó en México, en la telenovela Soledad, donde personifica a un padre malo que maltrata a su hija.

El 19 de febrero de 2015, Resines asumió, en funciones, el cargo de presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España tras dimitir su predecesor, Enrique González Macho. El 9 de mayo de 2015 —al ser el único candidato en las elecciones—, la institución le ratificó como presidente en propiedad. El 13 de julio de 2016, Resines dimitió del cargo debido a desavenencias con parte de la Junta Directiva. Según el medio digital CTXT, estas desavenencias se habrían producido después de que Resines hubiera creado a espaldas de la Junta una Agrupación de Interés Económico para gestionar los patrocinios de los premios Goya.

En lo que respecta a su carrera como actor de teatro, Resines recientemente ha interpretado el papel de “red WiFi” en una obra teatral del programa La Resistencia, de Movistar+.